LA ISLA DEL NO RETORNO


 POVEGLIA


Nos remontamos a Italia, En el siglo del nacimiento del Renacimiento (XIV), donde Europa sufría de la enfermedad “La peste bubónica” la cual se esparció por todo el continente y afecto a la mayor parte de la población, en Italia la propagación y las muertes fueron de tan magnitud que no se sabía dónde dejar a los cadáveres, estos se encontraban en las calles descomponiéndose a la vista de toda la población a consecuencia traía otras enfermedades, como solución se optó por llevar todos estos cadáveres a una pequeña isla situada entre Venecia y el Lido en la Laguna de Venecia, al norte de Italia con un pequeño canal divide la isla en d
os partes.
 Aquel que mostraba tener el menor signo de “la peste” era llevado a esta isla para posteriormente ser quemado vivo, muchas personas encontraron su final  e
n aquellas fosas ancianos, mujeres y niños no eran la excepción. Tal fue el enorme crematorio que se originó y tal fue la cantidad de restos humanos calcinados que a día de hoy el oleaje aún arrastra despojos humanos a las costas más cercanas a la isla.

Años después de que la isla fuera completamente abandonada, en el año 1922 se construyó sobre los restos un psiquiátrico con un imponente campanario que se podía apreciar desde cualquier lugar de la isla. Aquellas personas internadas en el lugar fueron las primeras en documentar que veían a las víctimas de la peste y escuchaban sus lamentos, pero como eran enfermos mentales nunca nadie les hizo caso.
El director del lugar comenzó con nuevas prácticas hacia sus pacientes, como trepanaciones y cirugías, todo esto lo realizaba en el campanario donde solo se escuchaba los gritos de los pacientes. Dicen que pasado mucho tiempo de realizar estas prácticas comenzó a experimentar lo contado por los pacientes, decían que veía a los afectados por la peste y sus lamentos, tanto fue su tormento que se quitó la vida lanzándose del campanario, dicen que una enfermera veía como unas manos negras surgían desde el suelo llevándose el alma del director. No resulto como pensaron, al paso de un día los dueños salieron corriendo del lugar sin dar declaraciones de lo acontecido, solo se sabe que una de sus hijas sufrió un desgarre en el rostro que necesito muchos puntos de sutura
En 1960 una familia adinerada compró la isla con la idea de hacer una finca de descanso; pero no funcionó, pues a los pocos días de instalados una hija tuvo un accidente que nadie describe, pero que le causó heridas de magnitud en la cara. Así que abandonaron la isla y solo cultivaron un viñedo estando en ella el tiempo mínimo para cumplir con las tareas vitícolas, sin pernoctar.
Hoy en día la visita sigue siendo prohibida pero existen aquellos curioso que se saltan la seguridad e ingresan a la isla solo para minutos después salir despavoridos del lugar asegurando que nunca más en lo que les restaba de vida volverían al lugar pues la atmosfera era maligna, veías sombras en movimiento y tenías la sensación de que alguien esta detrás de ti esperando para atacarte…
Charlotte...

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